Salimos de Littelton, Nueva Zelanda navegando para el oeste. No es que me la quiera dar de experto en temas navegacionales, pero el asunto me gusta, que salgamos para el oeste, no lo de pilotear. Es que como estoy en la popa me da el Solcito de frente… con lo que me voy a pegar una linda bronceadita en la cara. Solo en la cara, por que los kiwis (los nacidos en Nueva Zelanda, no los frutos marrones de pelusa dura ni esos pájaros raros que no vuelan) no se dieron cuenta que es primavera, y sigue haciendo frio, así sigo emponchado con lo que encuentro, que no es mucho… Hoy baje puerto, y me encontré con varios de los habitantes y les dije que era primavera, que podían ajustar el clima para ponerlo de acuerdo a lo que tenemos en todo el hemisferio, pero no me hicieron caso, sigue haciendo frio. Y me dijeron algo de un terremoto que tuvieron hace unos días, así que eso confirma mi teoría de que estos tipos están todos locos, si hasta el piso se les mueve, es más, hasta me dijeron que hubo unos temblores colaterales hoy, pero yo no los sentí. Sera que llevo tanto tiempo arriba de los barcos que el que se me mueva el piso no es novedad.
Es que llevo navegados varios de los mares mas movidos del planeta. He cruzado varias veces el Pacifico, por el norte, a lo largo de las Islas Aleutianas yendo desde Alaska a Asia, también por el sur, desde la costa de California hasta Australia. He esquivado tormentas en el Mar Amarillo, en la China (de amarillo no le vi nada, salvo los chinitos en las barcas de pesca, y tampoco eran tantos ni tan amarillos como para teñir el agua) He pasado varias veces por el Mar de Tasmania, mundialmente conocido por sus aguas diabólicas y puedo decir con orgullo que el único que ha logrado vaciarme el sistema digestivo a contramano fue el Pacifico, bajando desde Alaska a San Francisco frente a las costas del estado de Oregon, pero tengo atenuantes, tenía una resaca de Padre y Señor Nuestro por la Fiesta de Graduación como Bartender en la que se me dio por hacer shots de whisky barato, y a la mañana siguiente, tras que tenía un dolor de cabeza atroz, una ligereza de intestinos memorable y un humor de perros se me dio por desayunar omelette con panceta frita y porotos… tras lo que me mandaron a trabajar al bar que está más alto en todo el barco, y que este se movía como una coctelera culpa de una corriente tropical caprichosa que tenía ganas de ir hacia el norte, y nosotros navegándola a contrapelo. Como para no dejar el desayuno en la pileta del bar, con las pastillas anti mareos incluidas sin llegar a digerirlas. Pero bueno, en esos momentos yo no tenía tantas millas marinas como ahora, era mi primer crucera, de mi primer contrato… Ahora, el que en los últimos tiempos me puso en aprietos feos fue el Rio de la Plata. Que jodida que me las vi, arriba de ese catamarán, esa mañana de sudestada yendo de Buenos Aires a Colonia en ese corcho doble quilla de la Colonia Express. Es que convengamos, después de las aguas movedizas por las que he navegado y salido con el estomago manejando el trafico en el sentido correcto me fui a dar de marino avezado y me senté en el primer asiento, delante de todo, como para ver por dónde vamos y si hace falta pegar un grito a los del puente para que no se choquen con la Isla Martin García, si hiciera falta. Y miraba a mis alrededores como algunos pasajeros ya empezaban a girar Notas de Crédito dentro de las bolsitas de papel que el Marinero repartía prestamente para evitarse el tener que limpiar la cubierta después (que cubierta les decimos nosotros los marinos al piso, aunque este al aire libre) porque aunque nosotros los marinos sabemos que la parte que más se mueve del barco es la proa, o sea el frente, yo me senté allá igual, porque soy marino, y ese era solo un viajecito corto de poco más de una hora. Y que me podía hacer a mí un viajecito de una hora en un botecito de esos, que ni califica para anotarlo como millas navegadas. Y miraba con compasión y hasta un poco de desdén a esas pobres criaturas terrestres que no estaban acostumbradas a manejarse en los medios líquidos como uno… y hacia bromas con el Marinero respecto de las Montañas Rusas… hasta que me empezó a correr un sudor frio por la espalda y los brazos, y la boca se me llenaba de saliva, y el estomago empezaba a latir haciéndome prever la llegada del café con leche con medialunas a la boca, pero desde adentro… pero llegamos, y amarramos, y me baje de ese Samba Flotante, que debería haberse quedado en el Italpark. Y nunca más le volví a faltar el respeto al Rio de la Plata con Sudestada, que casi me hace dejar las tripas vacías y la boca acida.
Tuesday, October 19, 2010
Sunday, October 17, 2010
Wellington, Nueva Zelanda… a la tardecita.
Hace un frio bárbaro, es domingo (por lo menos por acá) hay viento, y estuvo lloviendo todo el día. Tuve un par de horitas libres, como para salir, pero con el clima como pintaba, me quedé en el barco, me miré una película (bueh, a pedazos… estilo barco) y dormí una flor de siesta. Ahora me estoy por tomar unos mates, y me faltan las tortas fritas, saladas, por favor. Bah, nunca fui muy fana de las tortas fritas, pero es parte del asunto. Eso y dormir la siesta en cucharita, que voy a tener que esperar hasta el otoño. Y hablando de las estaciones del año, nadie le dijo a los kiwis (ese es el patronímico para los nacidos en Nueva Zelanda) decía, nadie le dijo a los kiwis que estamos en primavera? No jodan, viejo! Un frio así no lo tenía desde que estuve en Alaska, y allá si que hay razones para tener frio. Y yo que no me traje ni una camiseta de frisa. Y que los puristas de la moda digan lo que quieran… yo, en Alaska uso camisetas de frisa que me las compraba en la tienda de Eduardo, allá en la esquina, a la otra cuadra de la Parroquia, pero ya no más, porque ya no están bendecidas por el Papa, y si me vienen a decir que mis camisetas de frisa, para cuando voy a Alaska no tienen que estar bendecidas, no se las compro… al fin y al cabo son mis camisetas… y si las quiero comprar en domingo, es asunto mío. Si al fin y al cabo quiero tener mis camisetas de frisa, bendecidas por el Papa y compradas el Domingo Día de la Madre, es asunto mío, mío y de mi Ángel de la Guarda… y si no que les pidan clases de Angelología a la esposa del Doctor, que ella si que la tiene clara. Ehhhh…??? Me fui para el lado de los tomates, no? Y más vale que no empiece a hablar de tomates, que hace frio… estamos en época de tomates, Ingeniero Agrónomo? Pucha, me perdí el programa del viernes para llamarlo y preguntarle.
La cuestión es que me estoy cantando de frio, literalmente en el culo del barco… barco en ingles es femenino, la tienen clara los sajones, tratan a los barcos como si fueran minas… no como los latinos, que para nosotros, los barcos son machos… Lindo asunto para charlotear, entre mate y mate con la Licenciada Motorizada. Y usted que piensa, Licenciada? Retomemos que no se puede doblar a la izquierda si hay semáforo… me estoy cantando de frio, en el culo de la nave (viste, hay un sinónimo en femenino para barco) con un viento que la raja, y porque? Por que nadie le mando un mail a los kiwis (los neozelandeses, no la fruta… oia, y la fruta es originaria de Nueva Zelanda, que casualidad, aunque mi Madre diría:”causalidad”) avisándoles que estamos en Primavera.
Es que estos kiwis están del tomate (los neozelandeses, no los frutos… que si estuvieran del tomate serian rojos, no verdes) por que viven todo adelantado, por ejemplo, aca son las 20:30 del domingo 17 de octubre y en casa deberían ser las 12 del mediodía… creo… ahora llamo y pregunto! Encima creo que es el Dia de la Madre… menudo asunto para la Señora, que siempre se me pone sensiblona en estas fechas, y yo desde otro océano. Por lo menos estamos en el mismo hemisferio, bajo las mismas estrellas… aunque alla todavía es de dia… que lo parió. Peor sería estar no solo en otro mar sino también bajo otro cielo, aca por lo menos puedo ver las mismas estrellas que ella. Es feo ser extranjero bajo estrellas ajenas. Aunque me sorprendió la vez pasada cuando se despedía por teléfono, la Señora, mandándome un “Abrazo de Osa Mayor”.
Volviendo a los Kiwis (los neozelandeses, no esos pájaros nocturnos que ni vuelan, que también son de aca) están todos locos… viven tan en el futuro que se creen que están en otoño! Y tienen un frio en el marote! A ver si me escuchan: “Muchachos, están en el Hemisferio Sur, es octubre, por lo tanto primavera! Saquen a pasear el sol y manden el viento de vacaciones para el norte, que allá lo están esperando! No, si tengo que venir yo para hacerles acordar…
Hable’ a la Argentina, es Domingo por la mañana… muy de mañana… como las 5:40 de la mañana! Y los desperté para preguntarles la hora, pero no me guardan rencor por el sueño interrumpido, porque es el Dia de la Madre, conclusión: si quiero preguntar qué hora es en casa, cuando estas lejos, y con riesgo de despertarlos a cualquier hora de la madrugada o de la siesta, mejor hacerlo cuando es el Día de la Madre, o algún cumpleaños, o alguna de esas fechas, no como cuando me quise hacer el gracioso llamando desde Vietnam, cuando estaba tirado en una reposera en la playa y en casa era invierno (por que los vietnamitas saben que el Verano es cuando en casa es invierno, no como los kiwis, que están del tomate, pero son verdes) Decía, y en casa eran la 1 de la mañana, y los desperté, y les conté que estaba en la playa, tomando sol, almorzando y clavándome una cervecita mientras allá era invierno, hacia frio y tenían las narices goteando… pero que hizo la ladina de mi Madre?, a sabiendas que yo hacía meses largos que no comía una buena comida casera... poniendo su mejor vocecita inocentona me pregunto’ que si yo sabía lo que habían comido la noche anterior, y se puso a recitarme todas esas cosas que ponemos en una buena parrillada, que no las voy a enumerar porque no quiero que se me haga agua la boca. Asi fue que aprendi la lección de no llamar a cualquier hora para molestar… Salvo que la molestia venga acompañada de una alegría, que si no me sale el tiro por la culata…
Ahora, volviendo a las historias del barco, anteayer me despierta el teléfono a las 8:30 de la matina. Miro el identificador y era de la oficina de mi jefa… pucha! Me quede dormido? No… era para notificarme que había sido elegido para una Prueba de Drogas. Que vaya al Bar de Tripulantes y que allí me iban a estar esperando… Imagínense la emoción! Por fin iba a poder probar drogas! En el bar esperaba encontrar algo de buena música, luces psicodélicas… pero me pareció que algo estaba mal cuando lo que encuentro es a la Gerente General que me manda a que me den un frasquito y de ahí al baño. La miro, me mira y debió ver mi cara de desconcierto, por que el frasquito estaba vacío. Yo esperaba encontrar alguna pastillita, algún polvito o, aunque sea, alguna yerbita, pero no, estaba vacío. Entonces le digo:
- Pero acá no hay nada…
- No… llénalo…
- Que? No era que iba a probar drogas?
- NO! Acá vamos a ver si las probaste!!!
Ufa! Y yo que vengo más limpio que la Madre Teresa…
Asi que voy al baño lo lleno, me dan una constancia, y listo…
Me vuelvo a mi camarote, y sigo durmiendo. Desilusionado!
La cuestión es que me estoy cantando de frio, literalmente en el culo del barco… barco en ingles es femenino, la tienen clara los sajones, tratan a los barcos como si fueran minas… no como los latinos, que para nosotros, los barcos son machos… Lindo asunto para charlotear, entre mate y mate con la Licenciada Motorizada. Y usted que piensa, Licenciada? Retomemos que no se puede doblar a la izquierda si hay semáforo… me estoy cantando de frio, en el culo de la nave (viste, hay un sinónimo en femenino para barco) con un viento que la raja, y porque? Por que nadie le mando un mail a los kiwis (los neozelandeses, no la fruta… oia, y la fruta es originaria de Nueva Zelanda, que casualidad, aunque mi Madre diría:”causalidad”) avisándoles que estamos en Primavera.
Es que estos kiwis están del tomate (los neozelandeses, no los frutos… que si estuvieran del tomate serian rojos, no verdes) por que viven todo adelantado, por ejemplo, aca son las 20:30 del domingo 17 de octubre y en casa deberían ser las 12 del mediodía… creo… ahora llamo y pregunto! Encima creo que es el Dia de la Madre… menudo asunto para la Señora, que siempre se me pone sensiblona en estas fechas, y yo desde otro océano. Por lo menos estamos en el mismo hemisferio, bajo las mismas estrellas… aunque alla todavía es de dia… que lo parió. Peor sería estar no solo en otro mar sino también bajo otro cielo, aca por lo menos puedo ver las mismas estrellas que ella. Es feo ser extranjero bajo estrellas ajenas. Aunque me sorprendió la vez pasada cuando se despedía por teléfono, la Señora, mandándome un “Abrazo de Osa Mayor”.
Volviendo a los Kiwis (los neozelandeses, no esos pájaros nocturnos que ni vuelan, que también son de aca) están todos locos… viven tan en el futuro que se creen que están en otoño! Y tienen un frio en el marote! A ver si me escuchan: “Muchachos, están en el Hemisferio Sur, es octubre, por lo tanto primavera! Saquen a pasear el sol y manden el viento de vacaciones para el norte, que allá lo están esperando! No, si tengo que venir yo para hacerles acordar…
Hable’ a la Argentina, es Domingo por la mañana… muy de mañana… como las 5:40 de la mañana! Y los desperté para preguntarles la hora, pero no me guardan rencor por el sueño interrumpido, porque es el Dia de la Madre, conclusión: si quiero preguntar qué hora es en casa, cuando estas lejos, y con riesgo de despertarlos a cualquier hora de la madrugada o de la siesta, mejor hacerlo cuando es el Día de la Madre, o algún cumpleaños, o alguna de esas fechas, no como cuando me quise hacer el gracioso llamando desde Vietnam, cuando estaba tirado en una reposera en la playa y en casa era invierno (por que los vietnamitas saben que el Verano es cuando en casa es invierno, no como los kiwis, que están del tomate, pero son verdes) Decía, y en casa eran la 1 de la mañana, y los desperté, y les conté que estaba en la playa, tomando sol, almorzando y clavándome una cervecita mientras allá era invierno, hacia frio y tenían las narices goteando… pero que hizo la ladina de mi Madre?, a sabiendas que yo hacía meses largos que no comía una buena comida casera... poniendo su mejor vocecita inocentona me pregunto’ que si yo sabía lo que habían comido la noche anterior, y se puso a recitarme todas esas cosas que ponemos en una buena parrillada, que no las voy a enumerar porque no quiero que se me haga agua la boca. Asi fue que aprendi la lección de no llamar a cualquier hora para molestar… Salvo que la molestia venga acompañada de una alegría, que si no me sale el tiro por la culata…
Ahora, volviendo a las historias del barco, anteayer me despierta el teléfono a las 8:30 de la matina. Miro el identificador y era de la oficina de mi jefa… pucha! Me quede dormido? No… era para notificarme que había sido elegido para una Prueba de Drogas. Que vaya al Bar de Tripulantes y que allí me iban a estar esperando… Imagínense la emoción! Por fin iba a poder probar drogas! En el bar esperaba encontrar algo de buena música, luces psicodélicas… pero me pareció que algo estaba mal cuando lo que encuentro es a la Gerente General que me manda a que me den un frasquito y de ahí al baño. La miro, me mira y debió ver mi cara de desconcierto, por que el frasquito estaba vacío. Yo esperaba encontrar alguna pastillita, algún polvito o, aunque sea, alguna yerbita, pero no, estaba vacío. Entonces le digo:
- Pero acá no hay nada…
- No… llénalo…
- Que? No era que iba a probar drogas?
- NO! Acá vamos a ver si las probaste!!!
Ufa! Y yo que vengo más limpio que la Madre Teresa…
Asi que voy al baño lo lleno, me dan una constancia, y listo…
Me vuelvo a mi camarote, y sigo durmiendo. Desilusionado!
Thursday, October 14, 2010
Sueños.
Una da las cosas que mas me gusta de trabajar en el barco es los paisajes. Sin ir mas lejos (divertida la expresión, si consideramos que estoy en el medio del Pacifico Sur…) decía: Sin ir mas lejos ayer a la tarde veía el sol ponerse detrás del volcán en Bora Bora, Tahití. Una isla que es el paraíso encarnado en la Tierra, con una vegetación exuberante, de palmeras, arboles y flores de todos los colores que serian la envidia del jardinero mas avezado, unas montañas que parecen esculpidas a mano por un alfarero… (pucha, ahora que recuerdo Dios creó al Hombre de arcilla, y El tiene manos grandes, no?) El mar es celeste casi turquesa y cambia durante el dia, hasta tomar un matiz azul profundo durante el atardecer y la noche y sus pobladores originarios tienen una fiereza natural que los hace casi bellos…
Y me dejé llevar otra vez… Una de las cosas que mas me gusta de trabajar en los barcos es los paisajes. A veces los comparo con los nuestros, de nuestra Pampa Humeda, plana y alargada como un mar verde, con sus atardeceres naranjas, sus cielos azules y sus nubes de algodón… (pf! Que metáfora antigua) y pienso:
-Bueh, no esta’ tan malo…
De hecho, la Pampa esta buena! Es mejor que vivir en la Capital, pero me gusta ver y mirar el horizonte, y desde casa, a esta altura de la historia (digo bien, porque desde casa, para ver el horizonte tengo que subirme a una escalera) ya no se ve…
Si… ahora que lo pienso me gustaría vivir en una casa con vista al mar. Es más, no solo con vista al mar sino en un acantilado. No necesariamente un acantilado muy alto, pero si por sobre la playa. Y una playa con arena blanca… o dorada, no soy pretencioso… Ahora, lo ideal sería con el acantilado de un lado y la playa del otro. Y una mar turquesa? Porque no? Y no demasiado cerca del pueblo, pero no demasiado lejos tampoco… y Como viviría? Un restaurante? Un Bed & Breakfast? Si!
Un pequeño restaurante, con unas diez mesas, nada pretencioso, mesas de madera, mantel blanco, ventanas amplias con buena vista, algunas al acantilado, otras a la playa. La cocina es otro tema, también con amplias ventanas, asi puedo mirar al mar mientras cocino, porque yo me encargo de la cocina. Una cocina tradicional de donde esté, con pescado fresco comprado en el mercado el mismo dia, no más de tres o cuatro entradas, la sopa del dia, por supuesto, y algunos postres. Y la música en vivo? Porque me encanta escuchar Jazz en vivo, asi que habrá que encontrar alguna banda que toque en vivo de vez en cuando, al atardecer, en un ambiente lleno de velas… mmm… a la banda la hago tocar adentro o en los jardines? Que dilema…
A ver… visualicemos mejor, y afinemos los detalles… Si tiene un acantilado de un lado y playa del otro debe ser en la punta de entrada a una bahía. Las bahías siempre fueron buenos puertos naturales, asi que no sería tirado de los pelos que en este tipo de locación haya habido un viejo fuerte que en otras épocas protegiera el puerto y la ciudad, lo cual le agregaría a la vista una preciosa línea de viejos cañones de hierro. Y si el restaurante está construido dentro de las paredes del viejo fuerte estas serian de piedra solida y rústica, lo que va a dar al lugar más encanto. Y la decoración? Sencilla, algunas obras de artistas locales que cambien de vez en cuando. Eso si, en una de ellas voy a poner mi Pared de los Viajes, con las fotos de mis viajes por el mundo, de los amigos que hice a largo de esta etapa y de los lugares que visité. Como no poner esa foto en la que estoy en la Muralla China, con Boina Gaucha y todo? O en la que estoy en Tasmania jugando con un canguro? O el retrato que tengo en Noche Formal con Valeria (pucha, hace rato que no la veo… encima abrió’ su boliche y no la fui a visitar… me porte mal… le debo una disculpa) O la que estoy con Maggie y Ernie antes de subir al hidroavión en Ketchikan? Si, tengo muchas fotos y recuerdos que poner en una pared…
Asi que tendría el restaurante abajo y arriba podría tener el Bed & Breakfast con algunas habitaciones… tres o cuatro… si caben más, mejor, pero con tres o cuatro andaría bien. Y ya que estamos, mi casa también ahí… si bien no es lo ideal vivir en el trabajo, aquí el trabajo seria en el paraíso!!
Ahora habría con quien comparto este sueño… Tendría que poner un aviso en el diario para encontrar una compañera…
Y me dejé llevar otra vez… Una de las cosas que mas me gusta de trabajar en los barcos es los paisajes. A veces los comparo con los nuestros, de nuestra Pampa Humeda, plana y alargada como un mar verde, con sus atardeceres naranjas, sus cielos azules y sus nubes de algodón… (pf! Que metáfora antigua) y pienso:
-Bueh, no esta’ tan malo…
De hecho, la Pampa esta buena! Es mejor que vivir en la Capital, pero me gusta ver y mirar el horizonte, y desde casa, a esta altura de la historia (digo bien, porque desde casa, para ver el horizonte tengo que subirme a una escalera) ya no se ve…
Si… ahora que lo pienso me gustaría vivir en una casa con vista al mar. Es más, no solo con vista al mar sino en un acantilado. No necesariamente un acantilado muy alto, pero si por sobre la playa. Y una playa con arena blanca… o dorada, no soy pretencioso… Ahora, lo ideal sería con el acantilado de un lado y la playa del otro. Y una mar turquesa? Porque no? Y no demasiado cerca del pueblo, pero no demasiado lejos tampoco… y Como viviría? Un restaurante? Un Bed & Breakfast? Si!
Un pequeño restaurante, con unas diez mesas, nada pretencioso, mesas de madera, mantel blanco, ventanas amplias con buena vista, algunas al acantilado, otras a la playa. La cocina es otro tema, también con amplias ventanas, asi puedo mirar al mar mientras cocino, porque yo me encargo de la cocina. Una cocina tradicional de donde esté, con pescado fresco comprado en el mercado el mismo dia, no más de tres o cuatro entradas, la sopa del dia, por supuesto, y algunos postres. Y la música en vivo? Porque me encanta escuchar Jazz en vivo, asi que habrá que encontrar alguna banda que toque en vivo de vez en cuando, al atardecer, en un ambiente lleno de velas… mmm… a la banda la hago tocar adentro o en los jardines? Que dilema…
A ver… visualicemos mejor, y afinemos los detalles… Si tiene un acantilado de un lado y playa del otro debe ser en la punta de entrada a una bahía. Las bahías siempre fueron buenos puertos naturales, asi que no sería tirado de los pelos que en este tipo de locación haya habido un viejo fuerte que en otras épocas protegiera el puerto y la ciudad, lo cual le agregaría a la vista una preciosa línea de viejos cañones de hierro. Y si el restaurante está construido dentro de las paredes del viejo fuerte estas serian de piedra solida y rústica, lo que va a dar al lugar más encanto. Y la decoración? Sencilla, algunas obras de artistas locales que cambien de vez en cuando. Eso si, en una de ellas voy a poner mi Pared de los Viajes, con las fotos de mis viajes por el mundo, de los amigos que hice a largo de esta etapa y de los lugares que visité. Como no poner esa foto en la que estoy en la Muralla China, con Boina Gaucha y todo? O en la que estoy en Tasmania jugando con un canguro? O el retrato que tengo en Noche Formal con Valeria (pucha, hace rato que no la veo… encima abrió’ su boliche y no la fui a visitar… me porte mal… le debo una disculpa) O la que estoy con Maggie y Ernie antes de subir al hidroavión en Ketchikan? Si, tengo muchas fotos y recuerdos que poner en una pared…
Asi que tendría el restaurante abajo y arriba podría tener el Bed & Breakfast con algunas habitaciones… tres o cuatro… si caben más, mejor, pero con tres o cuatro andaría bien. Y ya que estamos, mi casa también ahí… si bien no es lo ideal vivir en el trabajo, aquí el trabajo seria en el paraíso!!
Ahora habría con quien comparto este sueño… Tendría que poner un aviso en el diario para encontrar una compañera…
Sueños.
Una da las cosas que mas me gusta de trabajar en el barco es los paisajes. Sin ir mas lejos (divertida la expresión, si consideramos que estoy en el medio del Pacifico Sur…) decía: Sin ir mas lejos ayer a la tarde veía el sol ponerse detrás del volcán en Bora Bora, Tahití. Una isla que es el paraíso encarnado en la Tierra, con una vegetación exuberante, de palmeras, arboles y flores de todos los colores que serian la envidia del jardinero mas avezado, unas montañas que parecen esculpidas a mano por un alfarero… (pucha, ahora que recuerdo Dios creó al Hombre de arcilla, y El tiene manos grandes, no?) El mar es celeste casi turquesa y cambia durante el dia, hasta tomar un matiz azul profundo durante el atardecer y la noche y sus pobladores originarios tienen una fiereza natural que los hace casi bellos…
Y me dejé llevar otra vez… Una de las cosas que mas me gusta de trabajar en los barcos es los paisajes. A veces los comparo con los nuestros, de nuestra Pampa Humeda, plana y alargada como un mar verde, con sus atardeceres naranjas, sus cielos azules y sus nubes de algodón… (pf! Que metáfora antigua) y pienso:
-Bueh, no esta’ tan malo…
De hecho, la Pampa esta buena! Es mejor que vivir en la Capital, pero me gusta ver y mirar el horizonte, y desde casa, a esta altura de la historia (digo bien, porque desde casa, para ver el horizonte tengo que subirme a una escalera) ya no se ve…
Si… ahora que lo pienso me gustaría vivir en una casa con vista al mar. Es más, no solo con vista al mar sino en un acantilado. No necesariamente un acantilado muy alto, pero si por sobre la playa. Y una playa con arena blanca… o dorada, no soy pretencioso… Ahora, lo ideal sería con el acantilado de un lado y la playa del otro. Y una mar turquesa? Porque no? Y no demasiado cerca del pueblo, pero no demasiado lejos tampoco… y Como viviría? Un restaurante? Un Bed & Breakfast? Si!
Un pequeño restaurante, con unas diez mesas, nada pretencioso, mesas de madera, mantel blanco, ventanas amplias con buena vista, algunas al acantilado, otras a la playa. La cocina es otro tema, también con amplias ventanas, asi puedo mirar al mar mientras cocino, porque yo me encargo de la cocina. Una cocina tradicional de donde esté, con pescado fresco comprado en el mercado el mismo dia, no más de tres o cuatro entradas, la sopa del dia, por supuesto, y algunos postres. Y la música en vivo? Porque me encanta escuchar Jazz en vivo, asi que habrá que encontrar alguna banda que toque en vivo de vez en cuando, al atardecer, en un ambiente lleno de velas… mmm… a la banda la hago tocar adentro o en los jardines? Que dilema…
A ver… visualicemos mejor, y afinemos los detalles… Si tiene un acantilado de un lado y playa del otro debe ser en la punta de entrada a una bahía. Las bahías siempre fueron buenos puertos naturales, asi que no sería tirado de los pelos que en este tipo de locación haya habido un viejo fuerte que en otras épocas protegiera el puerto y la ciudad, lo cual le agregaría a la vista una preciosa línea de viejos cañones de hierro. Y si el restaurante está construido dentro de las paredes del viejo fuerte estas serian de piedra solida y rústica, lo que va a dar al lugar más encanto. Y la decoración? Sencilla, algunas obras de artistas locales que cambien de vez en cuando. Eso si, en una de ellas voy a poner mi Pared de los Viajes, con las fotos de mis viajes por el mundo, de los amigos que hice a largo de esta etapa y de los lugares que visité. Como no poner esa foto en la que estoy en la Muralla China, con Boina Gaucha y todo? O en la que estoy en Tasmania jugando con un canguro? O el retrato que tengo en Noche Formal con Valeria (pucha, hace rato que no la veo… encima abrió’ su boliche y no la fui a visitar… me porte mal… le debo una disculpa) O la que estoy con Maggie y Ernie antes de subir al hidroavión en Ketchikan? Si, tengo muchas fotos y recuerdos que poner en una pared…
Asi que tendría el restaurante abajo y arriba podría tener el Bed & Breakfast con algunas habitaciones… tres o cuatro… si caben más, mejor, pero con tres o cuatro andaría bien. Y ya que estamos, mi casa también ahí… si bien no es lo ideal vivir en el trabajo, aquí el trabajo seria en el paraíso!!
Ahora habría con quien comparto este sueño… Tendría que poner un aviso en el diario para encontrar una compañera…
Y me dejé llevar otra vez… Una de las cosas que mas me gusta de trabajar en los barcos es los paisajes. A veces los comparo con los nuestros, de nuestra Pampa Humeda, plana y alargada como un mar verde, con sus atardeceres naranjas, sus cielos azules y sus nubes de algodón… (pf! Que metáfora antigua) y pienso:
-Bueh, no esta’ tan malo…
De hecho, la Pampa esta buena! Es mejor que vivir en la Capital, pero me gusta ver y mirar el horizonte, y desde casa, a esta altura de la historia (digo bien, porque desde casa, para ver el horizonte tengo que subirme a una escalera) ya no se ve…
Si… ahora que lo pienso me gustaría vivir en una casa con vista al mar. Es más, no solo con vista al mar sino en un acantilado. No necesariamente un acantilado muy alto, pero si por sobre la playa. Y una playa con arena blanca… o dorada, no soy pretencioso… Ahora, lo ideal sería con el acantilado de un lado y la playa del otro. Y una mar turquesa? Porque no? Y no demasiado cerca del pueblo, pero no demasiado lejos tampoco… y Como viviría? Un restaurante? Un Bed & Breakfast? Si!
Un pequeño restaurante, con unas diez mesas, nada pretencioso, mesas de madera, mantel blanco, ventanas amplias con buena vista, algunas al acantilado, otras a la playa. La cocina es otro tema, también con amplias ventanas, asi puedo mirar al mar mientras cocino, porque yo me encargo de la cocina. Una cocina tradicional de donde esté, con pescado fresco comprado en el mercado el mismo dia, no más de tres o cuatro entradas, la sopa del dia, por supuesto, y algunos postres. Y la música en vivo? Porque me encanta escuchar Jazz en vivo, asi que habrá que encontrar alguna banda que toque en vivo de vez en cuando, al atardecer, en un ambiente lleno de velas… mmm… a la banda la hago tocar adentro o en los jardines? Que dilema…
A ver… visualicemos mejor, y afinemos los detalles… Si tiene un acantilado de un lado y playa del otro debe ser en la punta de entrada a una bahía. Las bahías siempre fueron buenos puertos naturales, asi que no sería tirado de los pelos que en este tipo de locación haya habido un viejo fuerte que en otras épocas protegiera el puerto y la ciudad, lo cual le agregaría a la vista una preciosa línea de viejos cañones de hierro. Y si el restaurante está construido dentro de las paredes del viejo fuerte estas serian de piedra solida y rústica, lo que va a dar al lugar más encanto. Y la decoración? Sencilla, algunas obras de artistas locales que cambien de vez en cuando. Eso si, en una de ellas voy a poner mi Pared de los Viajes, con las fotos de mis viajes por el mundo, de los amigos que hice a largo de esta etapa y de los lugares que visité. Como no poner esa foto en la que estoy en la Muralla China, con Boina Gaucha y todo? O en la que estoy en Tasmania jugando con un canguro? O el retrato que tengo en Noche Formal con Valeria (pucha, hace rato que no la veo… encima abrió’ su boliche y no la fui a visitar… me porte mal… le debo una disculpa) O la que estoy con Maggie y Ernie antes de subir al hidroavión en Ketchikan? Si, tengo muchas fotos y recuerdos que poner en una pared…
Asi que tendría el restaurante abajo y arriba podría tener el Bed & Breakfast con algunas habitaciones… tres o cuatro… si caben más, mejor, pero con tres o cuatro andaría bien. Y ya que estamos, mi casa también ahí… si bien no es lo ideal vivir en el trabajo, aquí el trabajo seria en el paraíso!!
Ahora habría con quien comparto este sueño… Tendría que poner un aviso en el diario para encontrar una compañera…
Wednesday, October 6, 2010
Papeete, en el Sapphire!!!
Hoy estoy en Bora Bora, Polinesia Francesa. Tuve mi primer dia libre desde el comienzo del contrato y lo disfrute’ a pleno. Salí a la playa con mis amigos los músicos, caminamos un poco, charlamos un montón y nadamos otro rato. Creo que no te conté’ de ellos, son seis músicos de rock que tocan en el WheelHouse bar, que es uno de los bares del barco y mi preferido. Ellos son de Buenos Aires, y me caen bárbaro, cada uno tiene su personalidad, y es divertido reconocer como las personalidades tienen tanto que ver con el instrumento que tocan. Es el primer contrato que hacen y andan mas perdidos que turco en la neblina, y sin querer, me estoy convirtiendo en su “guía” durante esta experiencia que es el barco. Fueron ellos también los que hace unos días atrás tocaron en vivo para la tripulación. Con ellos me la paso charlando y son mis compañeros de copas en el Crew Bar al final del laburo. Son pibes sanos que se hicieron de abajo, muy de barrio.
En el trabajo me va bastante bien. Me dieron el bar que esta’ atrás de todo del barco, en la cubierta 14, asi que tengo una vista barbara, una pileta (que obviamente no puedo usar) y muy poco trabajo. El bar abre a las 11 de la mañana y cierra a las 11 de la noche y por lo general tengo dos breaks de 90 minutos cada uno, asi que ni me mato laburando. Otra de las cosas buenas del bar es que provee de bebidas al Restaurante de Carnes, la Parrilla, bah! Asi que de vez en cuando me clavo on Ojo de Bife o un pedazo de lomo… pero mi preferido es el Halibut, que es un pescado de carne blanca y muy firme, muy sabroso que lo sirven con pimienta molida gruesa y sal marina, que esta barbaro! Lo mismo que la Caesar Salad, que es una de mis favoritas, pero no le quiero abusar para no cansarme.
En lo que es mi vida social, todavía es muy incipiente, pero mas rápida que en otros contratos. Por lo general me junto con los chicos de la banda en el Crew Bar a tomar unas cervezas después de laburar y también están Ana, mi Manager; Diego, un compañero uruguayo y algunos mas, entre ellos, el Crew Club President, que es el que organiza todas las actividades para los tripulantes… y es el el que puede armar para que me paguen por las fotos que saco en las fiestas! Si logramos convencer a la Hotel General Manager, a la que conozco de hace un par de contratos.
Anoche nos quedamos toda la noche en Papeete, que es la capital de Tahiti. Y como era de esperar en cuanto termine de laburar me cambie’ y fui a la discoteca. Es que hay un boliche que abre cuando hay crucero en el puerto, no importa que dia de la semana, y que en realidad es la sucursal del Crew Bar, por que somos todos tripulantes los que vamos, pero es una bocanada de aire fresco estar en un lugar diferente, entrando desde una calle, y que el piso no se mueva por las olas mientras bailamos… pero tiene su costo, la cerveza vale uSs 6, contra los U$s 1,50 que puede costar a bordo, asi que nos entonamos un poco antes de salir y enfilamos a la salida. Fue muy gracioso eso de chupar antes de ir a bailar… es algo que no hacia hace mucho tiempo, pero me resulto divertido! Es que en Papeete hay que tener cuidado, es todo muy caro! De solo pensar que todo viene importado desde Francia y que tienen que cruzar la mitad del globo terráqueo encarece todo. Lo único que estuve medio decepcionado por que siendo colonia francesa esperaba encontrar algún hermanito de mi Rayo Rojo, pero no había ninguno. Lo que si hice, y me costo carito fue comprarme una camisa para la Noche de la Isla, que es una fiesta que se hace en el barco, y tenemos que usar camisa hawaiana, y yo me deje la mía en casa, lo mismo que el traje de baño, así que me gaste como U$s 50 en eso. También me comí una baguette de Jamón crudo con mayonesa y pepinillos, con una coca en el mismo lugar con que había ido el año pasado con Paula y Fernando.
En el trabajo me va bastante bien. Me dieron el bar que esta’ atrás de todo del barco, en la cubierta 14, asi que tengo una vista barbara, una pileta (que obviamente no puedo usar) y muy poco trabajo. El bar abre a las 11 de la mañana y cierra a las 11 de la noche y por lo general tengo dos breaks de 90 minutos cada uno, asi que ni me mato laburando. Otra de las cosas buenas del bar es que provee de bebidas al Restaurante de Carnes, la Parrilla, bah! Asi que de vez en cuando me clavo on Ojo de Bife o un pedazo de lomo… pero mi preferido es el Halibut, que es un pescado de carne blanca y muy firme, muy sabroso que lo sirven con pimienta molida gruesa y sal marina, que esta barbaro! Lo mismo que la Caesar Salad, que es una de mis favoritas, pero no le quiero abusar para no cansarme.
En lo que es mi vida social, todavía es muy incipiente, pero mas rápida que en otros contratos. Por lo general me junto con los chicos de la banda en el Crew Bar a tomar unas cervezas después de laburar y también están Ana, mi Manager; Diego, un compañero uruguayo y algunos mas, entre ellos, el Crew Club President, que es el que organiza todas las actividades para los tripulantes… y es el el que puede armar para que me paguen por las fotos que saco en las fiestas! Si logramos convencer a la Hotel General Manager, a la que conozco de hace un par de contratos.
Anoche nos quedamos toda la noche en Papeete, que es la capital de Tahiti. Y como era de esperar en cuanto termine de laburar me cambie’ y fui a la discoteca. Es que hay un boliche que abre cuando hay crucero en el puerto, no importa que dia de la semana, y que en realidad es la sucursal del Crew Bar, por que somos todos tripulantes los que vamos, pero es una bocanada de aire fresco estar en un lugar diferente, entrando desde una calle, y que el piso no se mueva por las olas mientras bailamos… pero tiene su costo, la cerveza vale uSs 6, contra los U$s 1,50 que puede costar a bordo, asi que nos entonamos un poco antes de salir y enfilamos a la salida. Fue muy gracioso eso de chupar antes de ir a bailar… es algo que no hacia hace mucho tiempo, pero me resulto divertido! Es que en Papeete hay que tener cuidado, es todo muy caro! De solo pensar que todo viene importado desde Francia y que tienen que cruzar la mitad del globo terráqueo encarece todo. Lo único que estuve medio decepcionado por que siendo colonia francesa esperaba encontrar algún hermanito de mi Rayo Rojo, pero no había ninguno. Lo que si hice, y me costo carito fue comprarme una camisa para la Noche de la Isla, que es una fiesta que se hace en el barco, y tenemos que usar camisa hawaiana, y yo me deje la mía en casa, lo mismo que el traje de baño, así que me gaste como U$s 50 en eso. También me comí una baguette de Jamón crudo con mayonesa y pepinillos, con una coca en el mismo lugar con que había ido el año pasado con Paula y Fernando.
Thursday, June 10, 2010
I 95 parte 2
Al dia cuatro,los signos de stress eran evidentes en todos nosotros. Nadine tenia ataques de llanto,a Nico le salio un derrame en el ojo, los indonesios,naturalmente sonrientes, estaban parcos y yo no podia dormir, y Emily no me dejaba tampoco,pero de eso no me quejo, de hecho fue una gran terapia. Pero asi y todo, cuando despues de la verificacion de identidad en Skagway, y de verla a Nadine llorar delante del agente de migraciones, y que este se quedaba impasible ante el pedido de informacion, lo fui a ver a Jaco, el medico de abordo, y un viejo amigo. Me hizo un ECG porque andaba con palpitaciones y me sangraba la nariz.
Todo dio normal, solo la presion un poco alta, pero era de esperar. Estvimos charlando un rato, analizando la situacion friamente, y me empece a sentir un poco mejor. Me dio unas pastillas anti mareo cuyo efecto secundario es producir somnoliencia para mi asunto de sueno, remedio tipico de barco, y sin problemas de adiccion...
La parte mas graciosa fue cuando llegamos a Canada. Tenia el dia libre, y habia arreglado con Emily para salir a sacar fotos, pero a las 7:30 de la manana suena el telefono, que vaya al puente de mando para una reunion con el Capitan... Me puse el uniforme, fui al puente y alli me encontre con el resto de los 7 Sucios.
La cuestion es que el Servicio de Inmigraciones canadiense, advertido por la CBP que habia detenidos en el barco, pero sin precisar los motivos, queria conocernos y averiguar que es lo que habiamos hecho para molestar a los americanos, entonces decidieron entrevistarnos uno por uno y pegarle una mirada a nuestros camarotes... El asunto duro hasta la 1 del mediodia, que era la hora de zarpar. Mientras tanto nos la pasamos en el puente, charloteando con los navegantes, los oficiales de migraciones y haciendo un picnic con la comida que nos mandaron, ya que nadie habia desayunado. Cuando te llaman del Puente largas todo loque estas haciendo y vas, detalles como desayunar, son secundarios. Descubri que en el Puente tienen su propia maquina de espreso, asi que me puse hacer cafe para todo el mundo, a lo que los canadienses se empezaron relajar. Debo decir que son mas simpaticos y corteses...
Por el otro lado no encontraron ningun motivo para nuestra detencion y nos aseguraron que hasta el momento, el gobierno de Canada no tiene absolutamente nada en contra de nosotros, y que en nuestra proxima visita vamos ser mas que bienvenidos... Halagador, pero seguiamos sin bajar a tierra.
Otro dia de mar y volver a San Francisco, donde la pesadilla habia comenzado... Los comentarios eran positivos, y todos apostabamos a que se solucionaba, pero por el otro lado estabamos preparandonos para una resolucion negativa, o lo que era peor, y que era lo que nos estaba reventando los nervios a todos, la incertidumbre! No saber cuanto iba a durar, un par de cruceras?, un par de meses?, hasta el final del contrato?, permanente? Y la otra gran pregunta...Porque??? Y nadie nos sabia dar una respuesta. Asi pasamos 10 dias, en penumbras respecto nuestro presente, y nuestro futuro...
La manana del 1 de junio amanecio soleado. Dawnell se desembarcaba y yo estaba nervioso y con resaca. Ya sabia que tenia reunion con los oficiales de la CBP a las 8:30 por lo que quince minutos antes ya estaba en el lugar, no sea que llegue tarde. Me recibio la misma oficial de la vez anterior y me derivo a otra para que me "procese" dicho sea de paso, las dos estaban re-buenas, con el pelo super tirante y los uniformes ajustados... Convengamos, por contrato deben entrenar en el gimnasio al menos una hora por dia todos los dias, asi que los fisicos que tienen son envidiables... Y siempre me gustaron las chicas de uniforme. La cuestion es que me devolvieron mi I95, con el consecuente privilegio a bajar en los puertos estadounidenses, pero ninguna explicacipn de porque lo hicieron.
Baje en San Francisco con una sensacion de libertad increible pero con un poco de desazon ya que habia algo raro con Emily. Apenas me hablo' esa manana, y se fue con sus companeros de trabajo. Yo me encontre con dos de las enfermeras y Craig, el novio de una de ellas, que ya nos conociamos del barco pasado y los acompane' al centro. Pasamos por Tiffany's y me agarro la locura y me compre un dije para simbolizar mi recuperada libertad, que dicho sea de paso, queda barbaro en la cadena de plata que me compre en Acapulco. Dejamos a las chicas haciendo shopping y con Craig nos fuimos a almorzar... Por fin me pude sentar a almorzar tranquilo en mi restaurante favorito!!!
Pero lo que por un lado se arreglaba se me terminaba de arruinar por el otro... Fue la ultima vez que tuve una charla con Emily. Al dia siguiente me pateaba.
Todo dio normal, solo la presion un poco alta, pero era de esperar. Estvimos charlando un rato, analizando la situacion friamente, y me empece a sentir un poco mejor. Me dio unas pastillas anti mareo cuyo efecto secundario es producir somnoliencia para mi asunto de sueno, remedio tipico de barco, y sin problemas de adiccion...
La parte mas graciosa fue cuando llegamos a Canada. Tenia el dia libre, y habia arreglado con Emily para salir a sacar fotos, pero a las 7:30 de la manana suena el telefono, que vaya al puente de mando para una reunion con el Capitan... Me puse el uniforme, fui al puente y alli me encontre con el resto de los 7 Sucios.
La cuestion es que el Servicio de Inmigraciones canadiense, advertido por la CBP que habia detenidos en el barco, pero sin precisar los motivos, queria conocernos y averiguar que es lo que habiamos hecho para molestar a los americanos, entonces decidieron entrevistarnos uno por uno y pegarle una mirada a nuestros camarotes... El asunto duro hasta la 1 del mediodia, que era la hora de zarpar. Mientras tanto nos la pasamos en el puente, charloteando con los navegantes, los oficiales de migraciones y haciendo un picnic con la comida que nos mandaron, ya que nadie habia desayunado. Cuando te llaman del Puente largas todo loque estas haciendo y vas, detalles como desayunar, son secundarios. Descubri que en el Puente tienen su propia maquina de espreso, asi que me puse hacer cafe para todo el mundo, a lo que los canadienses se empezaron relajar. Debo decir que son mas simpaticos y corteses...
Por el otro lado no encontraron ningun motivo para nuestra detencion y nos aseguraron que hasta el momento, el gobierno de Canada no tiene absolutamente nada en contra de nosotros, y que en nuestra proxima visita vamos ser mas que bienvenidos... Halagador, pero seguiamos sin bajar a tierra.
Otro dia de mar y volver a San Francisco, donde la pesadilla habia comenzado... Los comentarios eran positivos, y todos apostabamos a que se solucionaba, pero por el otro lado estabamos preparandonos para una resolucion negativa, o lo que era peor, y que era lo que nos estaba reventando los nervios a todos, la incertidumbre! No saber cuanto iba a durar, un par de cruceras?, un par de meses?, hasta el final del contrato?, permanente? Y la otra gran pregunta...Porque??? Y nadie nos sabia dar una respuesta. Asi pasamos 10 dias, en penumbras respecto nuestro presente, y nuestro futuro...
La manana del 1 de junio amanecio soleado. Dawnell se desembarcaba y yo estaba nervioso y con resaca. Ya sabia que tenia reunion con los oficiales de la CBP a las 8:30 por lo que quince minutos antes ya estaba en el lugar, no sea que llegue tarde. Me recibio la misma oficial de la vez anterior y me derivo a otra para que me "procese" dicho sea de paso, las dos estaban re-buenas, con el pelo super tirante y los uniformes ajustados... Convengamos, por contrato deben entrenar en el gimnasio al menos una hora por dia todos los dias, asi que los fisicos que tienen son envidiables... Y siempre me gustaron las chicas de uniforme. La cuestion es que me devolvieron mi I95, con el consecuente privilegio a bajar en los puertos estadounidenses, pero ninguna explicacipn de porque lo hicieron.
Baje en San Francisco con una sensacion de libertad increible pero con un poco de desazon ya que habia algo raro con Emily. Apenas me hablo' esa manana, y se fue con sus companeros de trabajo. Yo me encontre con dos de las enfermeras y Craig, el novio de una de ellas, que ya nos conociamos del barco pasado y los acompane' al centro. Pasamos por Tiffany's y me agarro la locura y me compre un dije para simbolizar mi recuperada libertad, que dicho sea de paso, queda barbaro en la cadena de plata que me compre en Acapulco. Dejamos a las chicas haciendo shopping y con Craig nos fuimos a almorzar... Por fin me pude sentar a almorzar tranquilo en mi restaurante favorito!!!
Pero lo que por un lado se arreglaba se me terminaba de arruinar por el otro... Fue la ultima vez que tuve una charla con Emily. Al dia siguiente me pateaba.
I 95 parte 1
La temporada en Alaska, que se suponia iba a ser de maravilla, con amigos nuevos, encontasndome con Valeria y Maggie, sacandolos a pasear a Fred y a Emily por los puertos, sacando fotos por todos lados, empezo increiblemente desastrosa. Fred renuncio y se bajo del barco en San Francisco en medio de un escándalo acusado de acosador en un típico complot de la mafia filipina para deshacerse de el, cual, de por si me tiro la moral al piso.
Despues de dejarlo en la planchada me llamaron de la Oficina de Personal para hacer Inmigracion. Algo raro, ya que yo ya había recibido mi permiso de desembarque (Formulario de la Agencia de Aduanas y Patrulla de Fronteras de los EEUU I-95, CBP por su sigla en Ingles) en St Thomas. Algo raro, también fue que me revisaron la cabina. Imaginate dos oficiales altamente entrenados, que por regla tienen que ir al gimnasio la menos una hora por dia todos los días en un camarote de tres por dos metros revisando todo. Por suerte no destrozaron nada. La cuestión fue que me llamaron a uno de los salones, me pidieron mi I-95. En la misma mesa que yo estaban Fernando, Nadine, NIcolas, dos chicos de Indonesia y David, de Mexico. Nos llevaron aparte y nos comunicaron que nuestro permiso de desembarque había sido temporariamente revocado y que hasta nuevo aviso no teníamos autorización para pisar suelo norteamericano. Ese fue el comienzo de la pesadilla.
Al principio, en lo único que pensaba era en que no podía salir a comer a ese restaurante que tanto me gusta en North Beach, después me empezó a caer la ficha… tuvimos dos días en el mar, lo cual no me afectaron demasiado… pero cuando llegue a Ketchikan y no pude bajar del barco me quería matar… Maggie me estaba esperando en Parnassus, no pude encontrarme con Valeria y Emily salió a caminar por la ciudad y yo no pude acompañarla. Encima me llaman otra vez a “Inmigracion” y yo me preguntaba: “que carajo pasa aca”… El tipo tenia la orden de hacer una Verifixcacion de Identidad, por lo tanto, solo mirar el pasaporte, verificar mi nombre e informarme que no estaba autorizado a bajar a tierra. A todo esto, los veía a todos bajar, Emily, incluida. Yo quería bajar! Queria bajar con Emily, llevarla a Creek St, presentarle a Maggie, tomar un capuccino en el New York Café, contarle la historia del mural de Ray Troll, Caminar por el Camino de los Hombres Casados, almorzar en Annabelle’s, sacar un monton de fotos y llenarla de besos en el medio del bosque… pero estaba legalmente “Detenido”
Si, “Detenido”, esa era la palabra que los oficiales de migraciones usaron para describir nuestra situacion. Mientras tanto empezaba a escuchar historias de veces anteriores que esto había pasado, que en el Crown no dieron I95s por 3 meses, que en tal barco había pasado con los nepaleses, y lo escuchaba y me deprimía. Lo peor de todo era que nadie nos decía nada. En la oficina de personal no sabían cuanto podía durar, los de la CBP no tenían información, en un rapto de desesperación lo llame a Gaston en Buenos Aires para ver si le quedaba algún contacto en la embajada pero tampoco saque nada claro de ahí… Y eramos los únicos de la flota en esa situación, por que la info queme llegaba de los otros barcos era normal… y me empece a deprimir…
Demasiado tiempo para pensar… ese fue el problema. Y no tener con quien compartirlo… Llamar a casa, imposible… que le digo a los Viejos? Que estoy preso en el barco sin saber por que? Que no se cuanto va a durar? Ni lo que va a pasar con mi Visa? Que no se si voy a poder seguir trabajando en los barcos? El piso de me hundía, y ni llorar podía (ni puedo… y como necesito hacerlo) Y el 28 de Mayo se hacercaba y tenia que llamar a Madre por su cumpleaños, y sonar contento y normal, y pasar un reporte de “Sin Novedad en el Frente”. La llame’ y todo fue bastante bien, me conto que estaba en Cordoba con mi hermana y Martin, que la estaban pasando bomba, etc, etc, y yo con un nudo enel estomago… hasta que se me termino la tarjeta.
En Juno nos volvieron a hacer la verificación de identidad, y de nos previnieron del barco que el que nos iba a atender era el capo máximo de la CBP para Alaska, y que no hagamos lio. Y ahí estábamos, los 7 Sucios (Dirty 7) esperando. Lo vimos llegar con todos los jefes del barco, charlando, bromeando y riendo entre ellos, lo cual era promisorio, pero no… llego, hizo su verificación y nos despidió sin decir una palabra. Los animos se nos estaban empezando a caldear… Para colmo fui a ver a la Gerente de Personal del barco a ver cuales eran las opciones, y o no estaba dispuesto a quedarme en el barco con una sola chance de bajar a puerto cada 10 dias, en Victoria, Canada, medio dia. Le pregunte para cambiar de barco, pero no había precedentes de que eso haya pasado antes, por el otro lado, no quería cambiar de barco! Estoy a la mitad del contrato, tengo a mis amigos a bordo, un compañero de camarote que la rompe, buenos jefes y buenos horarios y encima una mina que me da vuelta y media.
Emily es un caso especial. Vino al barco escapando de un proceso de divorcio muy complicado y doloroso. Esta hecha pelota y llena de odio y desconfianza, pero logre entrar en mundo y me acepto. Pero no quiere tener ninguna relación emocional… y yo que siempre ando queriéndome enamorar… En la cama nos llevamos barbaro, pero se me caga de risa cuando le digo “Te Amo”. Por el otro lado es una fotografa genial, y por ese lado estamos conectados, se divierte criticando y haciendo pedazos mis fotos, pero estoy aprendiendo un monton en el camino. Y la flaca me gusta, es divertida, simpatica, agresiva a veces y muy desinhibida. Pero en esta crisis no me puede ayudar, lo cual me acrecienta la sensación de soledad. Y tampoco la puedo acompañar en su dia a dia, ya que no puedo bajar del barco.
Lo otro que se me vino encima y que me hace pelota es que tengo una propuesta seria para cambiar de laburo. Todavia en los barcos, pero en el Ciber Café de abordo. Es un contacto y una recomendación que me da Dawnell, la gerente del ciber. Eso significa rango de Gerente, camarote para mi solo, grande. Mas plata, menos horas, mejores condiciones de vida a bordo y mucha mas libertad. Un cambio muy positivo, y ella me abala ante su empresa para que me tomen. Pero eso esta en el limbo hasta que se aclare qure mierda pasa con mi situación…
Despues de dejarlo en la planchada me llamaron de la Oficina de Personal para hacer Inmigracion. Algo raro, ya que yo ya había recibido mi permiso de desembarque (Formulario de la Agencia de Aduanas y Patrulla de Fronteras de los EEUU I-95, CBP por su sigla en Ingles) en St Thomas. Algo raro, también fue que me revisaron la cabina. Imaginate dos oficiales altamente entrenados, que por regla tienen que ir al gimnasio la menos una hora por dia todos los días en un camarote de tres por dos metros revisando todo. Por suerte no destrozaron nada. La cuestión fue que me llamaron a uno de los salones, me pidieron mi I-95. En la misma mesa que yo estaban Fernando, Nadine, NIcolas, dos chicos de Indonesia y David, de Mexico. Nos llevaron aparte y nos comunicaron que nuestro permiso de desembarque había sido temporariamente revocado y que hasta nuevo aviso no teníamos autorización para pisar suelo norteamericano. Ese fue el comienzo de la pesadilla.
Al principio, en lo único que pensaba era en que no podía salir a comer a ese restaurante que tanto me gusta en North Beach, después me empezó a caer la ficha… tuvimos dos días en el mar, lo cual no me afectaron demasiado… pero cuando llegue a Ketchikan y no pude bajar del barco me quería matar… Maggie me estaba esperando en Parnassus, no pude encontrarme con Valeria y Emily salió a caminar por la ciudad y yo no pude acompañarla. Encima me llaman otra vez a “Inmigracion” y yo me preguntaba: “que carajo pasa aca”… El tipo tenia la orden de hacer una Verifixcacion de Identidad, por lo tanto, solo mirar el pasaporte, verificar mi nombre e informarme que no estaba autorizado a bajar a tierra. A todo esto, los veía a todos bajar, Emily, incluida. Yo quería bajar! Queria bajar con Emily, llevarla a Creek St, presentarle a Maggie, tomar un capuccino en el New York Café, contarle la historia del mural de Ray Troll, Caminar por el Camino de los Hombres Casados, almorzar en Annabelle’s, sacar un monton de fotos y llenarla de besos en el medio del bosque… pero estaba legalmente “Detenido”
Si, “Detenido”, esa era la palabra que los oficiales de migraciones usaron para describir nuestra situacion. Mientras tanto empezaba a escuchar historias de veces anteriores que esto había pasado, que en el Crown no dieron I95s por 3 meses, que en tal barco había pasado con los nepaleses, y lo escuchaba y me deprimía. Lo peor de todo era que nadie nos decía nada. En la oficina de personal no sabían cuanto podía durar, los de la CBP no tenían información, en un rapto de desesperación lo llame a Gaston en Buenos Aires para ver si le quedaba algún contacto en la embajada pero tampoco saque nada claro de ahí… Y eramos los únicos de la flota en esa situación, por que la info queme llegaba de los otros barcos era normal… y me empece a deprimir…
Demasiado tiempo para pensar… ese fue el problema. Y no tener con quien compartirlo… Llamar a casa, imposible… que le digo a los Viejos? Que estoy preso en el barco sin saber por que? Que no se cuanto va a durar? Ni lo que va a pasar con mi Visa? Que no se si voy a poder seguir trabajando en los barcos? El piso de me hundía, y ni llorar podía (ni puedo… y como necesito hacerlo) Y el 28 de Mayo se hacercaba y tenia que llamar a Madre por su cumpleaños, y sonar contento y normal, y pasar un reporte de “Sin Novedad en el Frente”. La llame’ y todo fue bastante bien, me conto que estaba en Cordoba con mi hermana y Martin, que la estaban pasando bomba, etc, etc, y yo con un nudo enel estomago… hasta que se me termino la tarjeta.
En Juno nos volvieron a hacer la verificación de identidad, y de nos previnieron del barco que el que nos iba a atender era el capo máximo de la CBP para Alaska, y que no hagamos lio. Y ahí estábamos, los 7 Sucios (Dirty 7) esperando. Lo vimos llegar con todos los jefes del barco, charlando, bromeando y riendo entre ellos, lo cual era promisorio, pero no… llego, hizo su verificación y nos despidió sin decir una palabra. Los animos se nos estaban empezando a caldear… Para colmo fui a ver a la Gerente de Personal del barco a ver cuales eran las opciones, y o no estaba dispuesto a quedarme en el barco con una sola chance de bajar a puerto cada 10 dias, en Victoria, Canada, medio dia. Le pregunte para cambiar de barco, pero no había precedentes de que eso haya pasado antes, por el otro lado, no quería cambiar de barco! Estoy a la mitad del contrato, tengo a mis amigos a bordo, un compañero de camarote que la rompe, buenos jefes y buenos horarios y encima una mina que me da vuelta y media.
Emily es un caso especial. Vino al barco escapando de un proceso de divorcio muy complicado y doloroso. Esta hecha pelota y llena de odio y desconfianza, pero logre entrar en mundo y me acepto. Pero no quiere tener ninguna relación emocional… y yo que siempre ando queriéndome enamorar… En la cama nos llevamos barbaro, pero se me caga de risa cuando le digo “Te Amo”. Por el otro lado es una fotografa genial, y por ese lado estamos conectados, se divierte criticando y haciendo pedazos mis fotos, pero estoy aprendiendo un monton en el camino. Y la flaca me gusta, es divertida, simpatica, agresiva a veces y muy desinhibida. Pero en esta crisis no me puede ayudar, lo cual me acrecienta la sensación de soledad. Y tampoco la puedo acompañar en su dia a dia, ya que no puedo bajar del barco.
Lo otro que se me vino encima y que me hace pelota es que tengo una propuesta seria para cambiar de laburo. Todavia en los barcos, pero en el Ciber Café de abordo. Es un contacto y una recomendación que me da Dawnell, la gerente del ciber. Eso significa rango de Gerente, camarote para mi solo, grande. Mas plata, menos horas, mejores condiciones de vida a bordo y mucha mas libertad. Un cambio muy positivo, y ella me abala ante su empresa para que me tomen. Pero eso esta en el limbo hasta que se aclare qure mierda pasa con mi situación…
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